The Castle Revolution nació después de que el fuego destruyera el antiguo castillo donde comenzó este proyecto. El edificio desapareció, pero la idea siguió viva: crear un lugar donde la tierra, el conocimiento, la cultura y las personas pudieran encontrarse de una forma diferente.
La Asociación Cultural The Castle Revolution reúne a personas con inquietudes, conocimientos, experiencias y proyectos que pueden aportar una mirada diferente al mundo que estamos construyendo.
No nace para acumular seguidores ni para crear una comunidad masiva. Nace para conectar personas con curiosidad, criterio, experiencia y voluntad real de compartir.
Queremos generar conversaciones, aprendizajes, encuentros y proyectos alrededor de la tierra, la cultura, la autonomía, la creatividad, la tecnología y el desarrollo humano.
The Castle Revolution no nació para reconstruir un edificio.
El antiguo castillo fue destruido por un incendio, pero sus paredes nunca fueron lo más importante. Lo verdaderamente importante era la idea: reunir a personas, compartir conocimientos y recuperar formas de vivir y relacionarnos que hemos ido perdiendo.
Por eso, The Castle Revolution no pertenece a un lugar concreto. Puede empezar en una casa, en un huerto, en una calle, en un barrio, en un pueblo o en cualquier comunidad del mundo.
No requiere grandes instalaciones ni grandes inversiones. Empieza con decisiones cotidianas, conocimientos accesibles y la voluntad de volver a participar activamente en nuestra propia vida.
“El castillo no eran sus paredes. Era todo lo que podía nacer alrededor de ellas.”
Cuidar la alimentación, el movimiento, el descanso y los hábitos cotidianos como base del bienestar, sin sustituir la atención médica cuando sea necesaria.
Regenerar el suelo, compostar los restos orgánicos, reutilizar recursos y reducir la dependencia de fertilizantes y productos innecesarios.
Recuperar el encuentro real, las conversaciones y la vida compartida, más allá de las pantallas, los algoritmos y las aplicaciones.
Volver a construir redes de ayuda entre la familia, los vecinos, el barrio y el pueblo, sin esperar que todas las necesidades sean resueltas únicamente por sistemas externos.
Volver a aprender a cultivar, cocinar, reparar, cuidar, compartir y resolver juntos parte de las necesidades de la vida cotidiana.
“The Castle Revolution no es un edificio. Es una forma de pensar y actuar que cualquier persona puede empezar a aplicar desde el lugar donde vive.”
No buscamos que todas las personas piensen igual. Buscamos que sepan escuchar, aportar y conversar con respeto.
Cada miembro puede llegar desde un ámbito distinto. Lo importante es que exista voluntad de aprender, compartir conocimiento y participar de manera constructiva.
No todos los encuentros tendrán el mismo formato. Algunos podrán ser conversaciones alrededor de una mesa. Otros, talleres prácticos, actividades en el huerto, presentaciones de proyectos, encuentros culturales o experiencias guiadas por artesanos que quieran enseñar su oficio y compartir conocimientos que no deberían perderse.
La asociación crecerá a partir de las personas que formen parte de ella y de lo que cada una pueda aportar.
Cerámica, madera, tejido, cestería, cocina, fermentación, construcción natural y otros oficios, según las personas que participen.
Así llama Leonardo a las gallinas
El huerto, las gallinas y la agricultura regenerativa no son elementos decorativos de The Castle Revolution.
Representan una forma de recuperar autonomía, comprender de dónde viene lo que consumimos y volver a relacionarnos con procesos reales.
Aquí la filosofía no debe quedarse únicamente en palabras. Debe poder tocarse, cultivarse, cocinarse y compartirse.
Un espacio para compartir reflexiones, proyectos, avances, encuentros y aprendizajes de la asociación.
Diario
La historia real que dio origen a The Castle Revolution y a una nueva forma de entender el proyecto.
Diario
El huerto, las gallinas y la recuperación de conocimientos prácticos como punto de partida.
The Castle Revolution busca personas con inquietudes, conocimientos, proyectos o experiencias que puedan enriquecer la comunidad.
No es necesario ser especialista ni tener una gran audiencia. Sí es importante tener curiosidad, respeto, voluntad de aprender y algo que compartir.
Las solicitudes se revisan de forma personal para cuidar la coherencia y la calidad de la comunidad.
Algunos encuentros y actividades de The Castle Revolution pueden desarrollarse en Villa Maresme, Villa Rosa y los espacios naturales que forman parte del proyecto.